Acerca de mí

Es un placer tenerte por aquí.

Soy una ingeniera con grandes anhelos, enamorada de Dios y de la vida. Obsesionada con el aroma del café, el cielo y con las pláticas y risas con mis mejores amigas. Me gusta estar ocupada trabajando en mis sueños, en crear buenos recuerdos, en cuidar de mí y en pasar tiempo con mi familia. La vida me llevó a tener esta página con el único propósito de que me leyeras, estoy agradecida de compartir este camino contigo.

Así empezó todo…

Hace unos años un corazón roto me abrió el camino que he andado hasta ahora. En 2018 mi vida dio un giro de 180 grados donde de un momento a otro nada era lo que solía ser. Mis finanzas estaban por los suelos, había una serie de problemas familiares que me estaban lastimando emocionalmente, acababa de graduarme de ingeniería sin saber qué hacer (desesperada y desempleada), hubo una ruptura irreparable con mis amistades más cercanas es ese momento y a mi ex pareja le pareció que era el momento perfecto para desaparecer de mi vida con los únicos planes que, en ese entonces, eran mi único motivo para despertar y seguir adelante (eso último suena mal de mi parte, lo sé). Recuerdo estar llorando en mi cama con un par de maletas que estaban listas para haber salido en pocos días después, si tan sólo él no hubiera tomado la decisión de terminar con todo. ¿Qué iba a ser de mi vida entonces? Sentía lástima por mí, tenía coraje contra todas las personas que me estaban dañando profundamente y el sentimiento de fracaso profesional no me dejaba dormir por las noches. Las circunstancias me enseñaron que un corazón no sólo se rompe cuando una relación no funciona, sino por los sueños que se nos escapan de las manos y por esperar siempre lo mejor de las personas que más queremos, incluyendo a familia y amigos.

Ser bloggera nunca fue mi principal meta en la vida, si alguien me hubiera dicho hace unos años que me volvería creadora de contenido con mi propia página y lograría vivir de ello no lo hubiera creído. Un día desperté pensando que absolutamente nadie se debería sentir NUNCA de la manera en que yo me sentí y decidí hacer algo por ello. Mi papá siempre me dice “levántese, límpiese las rodillas y siga adelante que el camino es largo” y eso hice, porque entendí que los cambios más grandes empiezan por nosotros. Debí haber sabido que la niña que creció en un pueblo, en una casa que se veía igual desde que sus abuelos eran jóvenes y con un par de maletas que se quedaron esperando en la puerta, tenía un propósito más grande que llorar por lo que no fue.

¿Sabes cuál es mi mayor motivación aquí? Hacer que las personas que se toman el tiempo de leer uno de mis posts se sientan mejor, celebren los cambios por los que están pasando y se sientan menos solas… porque la vida tiene muchos altibajos, así como se llega a sentir que tocamos el cielo también se puede sentir vacía, pero eso lejos de que nos desanime debemos verlo como una oportunidad de crecer y sacar nuestra mejor versión.

Si tan sólo me das permiso de tomar unos minutos de tu vida para que leas uno de mis posts y, si  con ello puedo provocar que  tú misma pienses “puedo hacerlo” mientras el resto del mundo te dice lo contrario… entonces mi trabajo aquí está hecho. Seguramente ahora estoy tomando una taza de café o comiendo algún postre pensando en todas las maneras de ayudar a personas para que crezcan relacional, personal, académica, física y emocionalmente para que puedan sacar siempre lo mejor de sí.

Si te gusta la idea te veo por aquí cada vez que gustes y también en mis redes sociales. No olvides que tus mejores días están esperando a que los vivas, que los cambios empiezan por ti y que tu mejor versión está esperando a que te decidas trabajar en ella. 

¿Y si nos seguimos en Instagram?

Mi vida en cuadros