Cómo mejorar tu relación con tu vida fitness

Desgraciadamente, para muchas de nosotras nuestro cuerpo siempre va a ser un tema que juzgar cuando nos vemos al espejo. Como dicen, para el ser humano nunca es suficiente y a veces sin darnos cuenta la vida se nos va en los “como quisiera esto, como quisiera lo otro”. Un día nos levantamos con la firme idea de tener una vida fitness que nos va a encaminar al cuerpo de nuestros sueños pensando que va a ser así de fácil como un tutorial de TikTok, pero en el transcurso nos topamos con piedras que nos hacen tropezar, con senderos engañosos y acompañantes que lejos de hacernos bien, nos sabotean y ya mejor ni hablamos de la sarta de ilusiones que nos hacemos y lo duro que es no ver los resultados cuando quisiéramos. Es ahí cuando la relación con una vida fitness se vuelve tóxica.

Mi relación tóxica con la vida fitness

Si alguien tenía una relación tóxica con la vida fitness, deberíamos empezar por mí. Me avergüenza decirlo pero, hace un tiempo, quería ser una “chica fitness” por las razones equivocadas y de la peor manera. I mean, estando la situación como está, ¿quién no quisiera tener un físico como el de las tantas influencers que aparecen a diario en nuestro feed de las redes sociales? Pues yo sí quería… hasta que supe que no debía.

El lograr tener y mantener una vida fitness en ese tiempo para mí era sinónimo de que a mi crush de ese entonces le gustara mi cuerpo y mi estilo de vida (porque eso le gustaba a él), era querer bajar de peso porque una de mis celebridades favoritas pesaba ciertos kilos, era hacer lo que fuera necesario para lograr mis metas, aunque no fuera algo saludable. Hice dietas estrictas y yo misma me exigía más de lo que mi cuerpo podía hacer sin ninguna opinión profesional, por eso, en lugar de verme bien me empecé a ver enferma. (Aquí te cuento ese chisme)

El día en que mi cuerpo me dijo que no podía más tuve que doblarme de brazos y  cuestionarme muchas cosas. Creo que me detuve a tiempo porque no llegó a mayores (salvo mareos y casi desmayos), pero el hecho de que cada día me viera peor no era buena señal y no quisiera que alguien siguiera esos pasos, además de que pelearme con la vida fitness tampoco fue buena idea.

Entendí que el tener una vida fitness no solamente es ir al gimnasio y comer lechuga, sino que es un proceso personalizado en el que vemos que lo que nos funciona a nosotros no significa que le funcione a los demás. Está perfecto decidir bajar unos cuántos kilos o aumentar músculo pero siempre y cuando sea porque se trata de una meta propia y no por seguir dietas milagrosas de dudosa procedencia, darle gusto o querer parecerte a otra persona. Por ello, si quieres iniciar o volver y reparar tu relación con la vida fitness por favor toma en cuenta lo siguiente:

  1. En primer lugar, debemos entender que no hay ninguna obligación moral para el fitness o incluso la salud. No tienes la obligación de seguir ninguna recomendación o ser lo que es estéticamente aprobado. No tienes la obligación de ser fit o de ir al gimnasio, eso no aumenta ni disminuye tu valor como persona.
  2. Cuestiónalo todo. ¿De dónde viene tu motivación?, ¿estás haciendo lo que haces porque quieres o porque te lo inculcan? ¿lo haces por lo que quieres o por lo que temes? ¿en qué sientes que estás fallando? Si sientes que estás fallando, significa que te has impuesto ciertas reglas que no elegiste para ti. 
  3. Traza tus intenciones realistas. Checa qué es lo que quieres y qué es lo que necesitas, aprende a diferenciar.
  4. Reconsidera los significados de hacer ejercicio. ¿Qué resultados quieres obtener cuando hagas ejercicio?  Experimenta en otras disciplinas para abrir tu mente, retarte es lo que te va a permitir abrirte a nuevas experiencias en lugar de sólo ser una “chica fitness
  5. Deja de juzgarte. Es devastador sentir que fallamos. Tener una vida fitness no es una competencia o un examen que debemos aprobar sino que también aprendas a tener un sentido de gratitud por lo que tu cuerpo hace por ti.
  6. Consulta a especialistas. No te arrojes al océano sin saber nadar. Acude con algún nutricionista, un coach de entrenamiento, maestros o profesionales para tener un buen diagnóstico de las capacidades de tu cuerpo, de lo que necesita y lo que te podría funcionar.

También te puede interesar

Así conseguí tener un cuerpo fit en poco tiempo

5 claves para alejar a tus inseguridades

6 tips para mejorar la confianza en ti misma

“No son enchiladas”

Olvídate de que vas a tener resultados después de hacer 10 minutos de ejercicio. La vida fitness es menos fabulosa que lo que vemos en redes sociales y requiere más esfuerzo del que quisiéramos. Un estilo de vida así es de esos casos en los que se requiere de mucha disciplina y determinación porque aún no se crean las varitas mágicas que nos adelgacen y pongan en forma instantáneamente y, aunque el camino es diferente para cada quien, podemos hacerlo más fácil si lo dejamos de ver como una tortura y obligación a verlo como una oportunidad de mejorar nuestra salud y de paso nuestro físico.

¡Sígueme en Pinterest para más ideas!

Mely Garcia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.