La guía definitiva para crear una rutina saludable

Tener una rutina es definido como un conjunto de reglas cuyos cumplimientos de manera constante te conducen a ciertos resultados. Las rutinas nos proporcionan estabilidad y seguridad cuando tenemos una sensación de control sobre nuestros asuntos diarios. Aristóteles decía que somos lo que hacemos repetidamente y creo que tener bien estructurada una rutina saludable y realista que nos lleve a cumplir nuestras metas, habla mucho de nosotras y además trae muchos beneficios.

¡Sígueme en Pinterest para más ideas!

Para que una nueva rutina funcione tienes que quererlo y necesitas trabajar para mantener un equilibrio. Para ser honesta, he tenido que modificar más de una vez mis rutinas diarias porque gracias a mi TOC me invadía un sentimiento de ansiedad por no cumplir las cosas, por ende, eso tenía efectos en mi salud, mis relaciones y mi estado de ánimo. Me di cuenta de que tener una rutina no es un régimen al que me tengo que someter, una rutina tiene como clave el orden que te permite organizar tu tiempo para destinarlo a cumplir tus metas, que te ayude a romper malos hábitos, a tener una vida más saludable y apartar el espacio suficiente para cultivar tus relaciones.

También te puede interesar

Cómo conseguí tener una vida más saludable

Consejos para crear un estilo de vida saludable

Cómo permanecer motivada cuando empiezas un estilo de vida saludable

Pasos para crear una rutina saludable

First things first, primero es soñar y luego planear. Cuando se tiene una rutina bien establecida hay un deseo constante de progresar y te apasiona a conseguir nuevos logros pero, para ello hay que tener un cimiento que empieza por hacerte la siguiente pregunta:

¿Lo que haces hoy te hace feliz y te acerca lo que quieres para tu vida?

Lo cierto es que muchas veces nos ponemos propósitos sin tener una noción de la vida que queremos.

Paso 1. Las rocas grandes van primero.

Hay una enseñanza que ayuda bastante a comprender lo que debemos hacer primero:

Cierto día un motivador estaba dando una conferencia sobre gestión de tiempo a un grupo de profesionales. Para dejar en claro un punto utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidarán.

De pie frente a un auditorio compuesto por gente muy exitosa dijo:

Quisiera hacerles una pequeña demostración…

De debajo de la mesa sacó un jarro de vidrio de boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él. Luego sacó una docena de piedras del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una en el jarro.

Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar más piedras preguntó al auditorio: ¿Está lleno este jarro? Todos los asistentes dijeron ¡Sí!

Entonces dijo: ¿Están seguros? Y sacó de debajo de la mesa un cubo con piedras pequeñas de construcción. Echó un poco de las piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomoden en el espacio vacío entre las grandes.

Cuando hubo hecho esto preguntó una vez más: ¿Está lleno este jarro?

Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta: “Probablemente no”.

Muy bien contestó el expositor. Sacó de debajo de la mesa un cubo lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las pequeñas.
Una vez más preguntó al grupo: ¿Está lleno este jarro?
Esta vez varias personas respondieron a coro: ¡No!

Una vez más el expositor dijo: ¡Muy bien! luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro con piedras hasta que estuvo lleno hasta el borde mismo. Cuando terminó, miro al auditorio y preguntó: ¿Cual creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración?

Uno de los espectadores levantó la mano y dijo: La enseñanza es que no importa como de lleno esté tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas.

¡No! replicó el expositor, esa no es la enseñanza.

La enseñanza es que si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento.

Lo primero que se debe hacer es hacer una lista de prioridades. Esto significa que debemos tener un número pequeño de metas claras y en las que vamos a enfocarnos la mayor parte de nuestro tiempo, de nuestra energía y nuestros recursos para alcanzarlas sin distraernos en nimiedades.

  1. Escoge tres metas anuales.
  2. Divide tus metas en tareas pequeñas. Dicen los que saben, que de 40 a 60 horas a la semana destinadas a cumplir una meta son más que suficientes para mantener una rutina sana sin exceso de trabajo. No es lo mismo estar siempre ocupado a ser productivo.

Paso 2. Diseña tu semana.

Lo cierto es que, cuando quieres hay tiempo, hay ganas y todo es posible. Empecemos por crear un calendario o tener a la mano una agenda que nos permita organizar las más pequeñas de nuestras tareas en una semana.

Creo que si no tenemos una estructura en nuestras rutinas, no tenemos nada para llegar al lugar donde queremos estar. Sin embargo, no debemos dejar de lado la flexibilidad, insisto, una rutina no es un régimen, es una manera en que podemos cumplir nuestras tareas con libertad, no es el fin del mundo si nos faltan o nos pasamos unos minutos del horario, lo importante es sentir que día con día estamos haciendo algo para avanzar por lo menos un poquito hacia nuestros sueños.

Paso 3. Marca tus tareas fijas

Haz pequeñas to do lists de las cosas personales que debes hacer todos los días. Esto te ayudará a crear nuevos hábitos y a delimitar un tiempo para las cosas que no necesariamente están destinadas al cumplimiento de una meta. Por ejemplo:

  1. Tender tu cama
  2. Tomar tu celular hasta después de una hora de que recién te levantas
  3. Arreglar tus cosas del día, la noche anterior
  4. Hacer tu rutina de skincare de día y la de noche
  5. Hacer ejercicio
  6. Sacar a caminar a tu mascota
  7. Pasar por lo menos una hora de calidad con tu familia a diario

Antes de querer llevar a cabo una rutina debes entender que todo debe ser orientado a tu bienestar y al cumplimiento a cualquier plazo de alguna de tus metas. Nada pasa de la noche a la mañana y el ingrediente más importante es la disciplina y la buena actitud. Suerte.

Mely Garcia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.