Cómo desconectarte y disfrutar del presente

¿Te ha pasado que al final del día sientes que no te puedes desconectar? Sigues teniendo pendientes en la cabeza, no sales de tus redes sociales, checas tus e-mails, los WhatsApps, tanto así que probablemente pasa lo mismo los fines de semana y en vacaciones. No nos despejamos ni disfrutamos el presente.

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Lo cierto es que el tratar de ser productivas nos juega en contra muchas veces y el estar ocupadas todo el tiempo nos crea ansiedad e inseguridad. No se puede estar así 24/7, tarde o temprano  nuestro cuerpo y nuestra mente nos van a exigir un break, y si no lo hacemos a tiempo te lo van a pedir de la peor manera.

¿Cómo le hago para desconectarme?

Un día había llegado del trabajo a la casa y ahí se encontraba mi sobrina que había decidido pasar la noche conmigo en modo pijamada; yo había tenido una semana sumamente atareada y mi cabeza aún se encontraba en la oficina. Decidí tumbarme en el sofá con ella y con el teléfono en la mano comencé a navegar en mis redes sociales, no sé por cuanto tiempo sino fue hasta que mi sobrina me dijo “van como cinco veces que te metes a las mismas aplicaciones y te sales para meterte en otra” lo peor es que ¡yo no me había dado cuenta! Ni siquiera podía recordar lo que había visto ni nada, simplemente no estaba ni en mi teléfono ni en persona. Fue ahí que me di cuenta de que me urgía una desconexión.

¿Quién dice que para lograr tus metas se te tiene que ir la vida en ello? Aquí te digo qué hacer.

Adquirir un hábito para desconectarte es de lo más saludable. Sé que tenemos trabajo que hacer, y es entendible que no nos alcance el tiempo pero, es sumamente importante marcar plazos. Si uno no se pones límites y respeta su tiempo libre, nadie más lo va a hacer. Date permiso de pedir ayuda y organiza al máximo tu tiempo. Hay que buscar alternativas para no ser esclavas de nuestra agenda de trabajo y así no perdernos de la vida.

Tip no. 1: Marca y respeta un horario del día para cerrar todas tus sesiones y apagar las notificaciones. Deja tu teléfono disponible sólo para asuntos personales y emergencias.

Tip no. 2: Aparta a un lado tus aparatos electrónicos (laptop, tablet, teléfono, etc.), no los dejes cerca de ti por un rato.  

Tip no. 3: Meditar dos minutos al terminar tu día laboral. Este hábito ayuda a calmar la mente si tuviste un momento amargo en el día o algo te hizo sentir incómoda. Esta meditación te ayudará a hacer un reset y dejar atrás malas experiencias, malos ratos, agobios y bajones. Lo importante es que esas cosas no afecten a tu vida personal y que al estar a solas o con tu familia estés dispuesta y con energía.

No te voy a mentir, cuesta desconectarse para disfrutar el ahora pero, mientras más claros sean los límites entre la vida personal y laboral más se pueden vivir los momentos que sólo pasan una vez. La vida va muy rápido, no podemos estar pensando  todo el tiempo en el futuro y lo que haremos después.

Basado en: Podcast Tremendas e imparables.

Mely Garcia

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