Cómo dejar de gastar en tonterías

Debo confesar que por unos meses me convertí en una compradora compulsiva. Por un tiempo, comprar cosas se convirtió en mi escape contra la ansiedad o el estrés. Pronto, el estilo minimalista que quisiera tener no era posible por el exceso artículos que, honestamente, no necesitaba. Tuve que tomar cartas en el asunto y tomar más en serio el tema de mis finanzas personales, porque como dicen: quien ahorra no es el que menos gasta, sino el que gasta sabiamente.

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Generalmente mi inconsciente me engaña y me convence de comprar cualquier cosa visualmente atractiva, sin ningún propósito más que el hecho de tenerlo. Dadas las circunstancias, básicamente tuve que visualizar en qué podía gastar menos y aprender a poner prioridades de lo que necesitaba.

Dicho esto, aunque al principio me costó un poco, lo primero que decidí hacer antes de hacer cualquier compra compulsiva fue el hacerme cinco preguntas antes de hacer una compra que podría ser innecesaria.

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Esto hizo que me detuviera a pensar dos veces antes de adquirir lo que fuera que estuviera en mi carrito de compras. Sobra decir que esto, además de ayudarme con mi ansiedad también me ayudó a ahorrar más de lo que imaginé.

A continuación menciono algunas otras formas de ahorrar dinero en poco tiempo que ayudarán tanto a empezar a realizar pequeños hábitos y después hacer cambios de mentalidad a largo plazo.

  1. Crea un presupuesto.
  2. Aplica la regla de 50/30/20. 50% para gastar en necesidades, 30% para gastar en deseos y 20% para ahorrar o invertir.
  3. Aplica la regla de las 24 horas. Si al final de ese periodo aún sigues convencida de comprar lo que tenías pensado, entonces cómpralo.
  4. Utiliza tu tarjeta de crédito sólo para emergencias.
  5. Cancela los servicios y las suscripciones que no necesites.
  6. Vende los artículos que no utilizas. Deshazte de todo aquello que no has usado en mucho tiempo, lo que ya no te gusta o lo que ya no te queda.

Método Kakebo

El método fue ideado por la periodista japonesa Motoko Hani, en 1904, hace más de un siglo. El principio del método consiste en “no gastar menos, sino saber en qué gastar”. El kakebo (pronunciado “kakiboh”) es la palabra japonesa para un libro de cuentas del hogar.

Al final, en un libro, se tendrá un registro de las cuentas durante cada mes, permitiendo que la persona examine en qué consume más o menos dinero y pueda proyectar un ahorro.

Pasos para practicar el Kakebo:

  1. Compra un diario
  2. Calcula tu ingreso mensual
  3. Resta tus gastos fijos
  4. Establece una meta de ahorro
  5. Enumera distintas categorías para clasificar tus gastos
  6. Determina aquello que realmente necesitas y aquello que simplemente deseas
  7. Categoriza todo lo que compras (hasta lo más mínimo)
  8. Analiza cada gasto realizado
  9. Termina el mes con una reflexión de tu progreso
  10. Repite el proceso el mes siguiente.

Empecemos a equilibrar nuestro estado financiero para alcanzar nuestras metas y dejemos de gastar en tonterías.

Mely Garcia

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