Hábitos saludables que toda mujer debe tener

Una vez escuché a alguien decir que “todas las decisiones que tomas con el tiempo tienen impacto en tu cuerpo”, eso me hizo tanto ruido en la cabeza que desde ese momento empecé a darle importancia a algunos aspectos que tenían que ver en gran manera con mi salud y que, honestamente, había dejado pasar. Desarrollar hábitos saludables nos permite tener un estado de bienestar físico, mental e incluso social (OMS).

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La salud antes que la belleza

Porque no todo tiene que ver con la manera en que te ves físicamente, lo más importante es que estés bien desde adentro, por eso hay que tomar a la salud como la base principal de cualquier rutina de belleza y estilo de vida.

Me tomé un tiempo para establecer los hábitos que quería mantener o desarrollar para darle prioridad a una vida saludable:

Caminar 20 minutos diarios. No siempre se tiene la oportunidad de ir al gimnasio o llevar una rutina de ejercicios diaria, pero por lo menos dar una caminata puede ayudar bastante. El caminar no sólo llega a reducir con el tiempo tu  índice de masa corporal, también fortalece el corazón. Además disminuye el estrés y mejora el estado de ánimo.

Visitar a tu dentista con regularidad. Creo que es una de las cosas que siempre sustituimos por algo “más importante”. Visitar al tu dentista es clave para prevenir enfermedades bucodentales que en muchas ocasiones acarrean problemas más grandes de lo que pensamos.

Visitar al podólogo una vez al año. ¿Sabías que a través de diferentes tratamientos en los pies es posible prevenir muchas afecciones en el resto del organismo? Acudir por lo menos una vez al año al podólogo es suficiente para prevenir o detectar infecciones en el pie y diagnosticar a tiempo enfermedades sistémicas que comprometan tu salud.

Buena salud sexual. No se trata solamente de tener prácticas sexuales saludables sino que visitar al ginecólogo por lo menos una vez al año para realizarnos evaluaciones físicas (aunque no haya síntomas de cualquier índole) nos ayuda a detectar anormalidades a tiempo.

Acudir de manera regular al médico. Los problemas de salud se pueden detectar en una etapa temprana antes de que se conviertan en algo más grave. Según la Organización Mundial de la Salud, la periodicidad de las revisiones médicas depende de la edad:

  • Hasta los 40 años, se recomienda hacerse un chequeo médico cada 4 años.
  • Entre los 40 y los 60 conviene visitar al médico cada 2 años.
  • A partir de los 60, es importante realizar revisiones médicas anuales.

Estudios clínicos exhaustivos una vez al año. Mi mamá me ha heredado el hábito de que cada año acudamos a un laboratorio clínico para hacernos los análisis necesarios para detectar posibles problemas en la salud. Es una de las prácticas que más recomiendo, dado que desgraciadamente, muchas veces no nos damos cuenta de lo que le pasa a nuestro cuerpo hasta que vamos a parar a urgencias.

Cuidar nuestra salud emocional. Aquí no se trata de tener una fecha marcada en el calendario exclusivo para ir a terapia, pero hacer una auto inspección de tus emociones y sentimientos cada cierto tiempo puede ayudarte a ser honesta contigo misma y, si lo crees necesario, pedir ayuda profesional cuando consideres que no tienes claridad para resolver algo que te cause un conflicto interno.

Mely Garcia

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