Deja de compararte

Cada día somos bombardedos con toneladas de fotos de cuerpos y caras perfectas cuando damos un click dentro de nuestras redes sociales. Desde que amanece, los feeds de cientos de influencers nos hacen idealizar lo que quisiéramos ser. Comparamos nuestras vidas con las de ellos, nuestro cuerpo y hasta nuestra billetera.

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Pareciera como si con cada nueva fotografía se nos fueran acrecentando las imperfecciones. Nuestra piel, la forma del cuerpo, la sonrisa y el cabello no son lo suficiente comparado con alguien que tiene medio millón de suscriptores.

También he caído en el juego de la comparación. No hubiera habido ningún problema si no es que me doy cuenta de que eso estaba afectando a mi autoestima.

Hoy te vengo a decir que todo lo que somos es suficiente. Que la perfección no existe y que la belleza está en los ojos de quien mira. Te invito a que dejes de hacerle scroll infinito a tus redes y pongas más atención en tu salud emocional y que trabajes en tu autoestima de vez en cuando.

Por mi parte decidí tomar algunas medidas. Dejé de seguir a muchas personas que posteaban cuerpos invadidos de Photoshop y de esas que les gusta hacer positivismo tóxico. No quería volverme a comparar con algo que ni siquiera era real. Decidí que si me iba a comparar sería con personas que en verdad me aportaran algo y que me permitieran seguir creciendo.

Empecé a seguir un par de perfiles donde muestran a las celebridades sin editores de imagen y donde publican el detrás de cámaras de sus posts en Instagram. Que lejos de crear hate, es como si nos dijeran que no son más que humanos y que nadie es perfecto.

Le dije adiós a escuchar consejos de TikToks que en realidad no tienen ningún tipo de sustento y que sólo se hacen por estar en  tendencia. Dejé de querer alcanzar un estilo de vida que no está en mis posibilidades, mejor empecé disfrutar de todas las cosas que me hacen feliz y están a mi alcance y a buscar la manera de ser más prospera en todos los aspectos de mi vida.

Sólo puedo decir que he entendido que cada persona tenemos virtudes y defectos que nos hacen diferentes al resto.

1. Que no necesitamos de grandes marcas o cuerpos esbeltos para poder brillar con luz propia.

2. Que no importa lo que la gente pueda opinar de lo que eres o dejas de ser sino el valor que tu misma te das.

3. Que los likes en un post no definen lo que vales y que, aunque existe gente obsesionada con parecer perfecta físicamente, tú puedes perseguir tu propia definición de perfección en las áreas que tu elijas.

Tu trabajo siempre va a ser amarte a ti misma. Nadie va a venir a salvarte, a darte permiso, a validarte. Debes amarte a ti misma con tanta fiereza y plenitud que no tienes más remedio que ser fuerte por ti mismo, para luchar por ti mismo, por ser tu mismo y por construirte a ti mismo.

Constrúyete desde el amor propio, que nadie te venga decir que no eres suficiente como para conquistar al mundo. Mírate al espejo y agradécete por jamás darte por vencida, enamórate de todo lo que ves y enaltece todo lo que te hace diferente porque nadie es perfecto y nadie es igual.

Mely Garcia

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