Perdonar es un regalo para ti misma

Hace unos días, mientras iba manejando a casa, sonó en mi playlist una canción que me recordaba a alguien en especial. Alguien, que fue un parteaguas en mi vida por lo mucho que me lastimó. La canción trajo a mí recuerdos muy tristes, fue como voltear atrás y ver un paisaje oscuro y desolado por el que pasé. Sin embargo, escucharla también me trajo la sorpresa de que esos recuerdos, por más tormentosos que fueran, ya no me dolían. En ese momento me di cuenta de que había perdonado. El perdón se convirtió en el regalo que tanto esperaba.

Me sorprendió notar que ya no me dolía ver atrás, había aceptado lo que pasó y dejé ir lo que por mucho tiempo anhelé con toda el alma. Perdoné lo imperdonable de todo corazón y también me perdoné a mí misma.

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Suena sencillo, pero eso no sucedió de un momento a otro. Me costó tiempo, lo que parecían litros de lágrimas, enojo y días de rencor que sólo yo sé lo que dolía casi respirar. Había sido engañada, usada, burlada.

Hoy, quiero dar a entender que el perdón no significa tanto para los demás como para ti. De verdad, es un regalo para ti misma que te permite avanzar y alcanzar la libertad que mereces dejando de ser prisionera en tu propia cabeza.

¡Es tiempo de un cambio!

¿Cómo podemos perdonarnos y perdonar?

Una vez escuché, que alguien dijo que él no sentía que debía perdonar a nadie, que genuinamente no sentía rencor en su corazón. Un día, le dieron la tarea de que cuando estuviera a solas y concentrado, escribiera una lista de todas las personas con las que tenía cierto resentimiento por más mínimo que fuera. Resulta ser que terminó haciendo una lista más larga de lo que una hoja de su cuaderno le permitía escribir.

El perdón hace que reavivemos traumas, dolores y conversaciones que tuvimos con quien nos dañó. Esto hace que tomemos decisiones basándonos en nuestro pasado y no en las promesas que tenemos por delante.

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Si crees que hacer una lista de esas te podría ayudar a dar el primer paso, ¡hazla!, muchas veces nuestro nombre está en los primeros lugares; o también puedes hacer una carta para la persona que te lastimó diciéndole todo lo que sientes y guárdala; sé que no es fácil tener una conversación con alguien que te dañó, pero escribir lo que guarda tu corazón es verdaderamente sanador.

Aclaro, perdonar no significa que estés dispuesta a olvidar y volver a dejar entrar en tu vida lo que tanto te costó sanar, al contrario, es necesario perdonar para dejar ir y ser más sabia. Perdonar y perdonarse es el mejor regalo que nos podemos hacer, porque empezamos de nuevo. Puedes convertirte en tu mejor versión porque con ello sanas y al hacerlo brillas, todo se hace más liviano, te sientes libre y eres más confiada.

Si hay algo en tu corazón que consideres que es necesario perdonar, tómate todo el tiempo que necesites, es tu proceso. Llora, grita, haz lo que necesites con tal de sacar lo que traes adentro pero, también sé amable contigo misma, ten compasión contigo y con quien te dañó. No te juzgues a ti ni a los demás. Toma la oportunidad para ser libre y que nada pese más que tus sueños. Perdonar nos ayuda a vivir en abundancia, felicidad, con libertad y paz. ¿Qué otro regalo puede ser mejor que eso?

Mely Garcia

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