10 cosas que aprendí de mis relaciones

Nadie nace sabiéndolo todo, como dije alguna vez, estamos hechos de todo lo que recogemos en el camino. No se puede aprender nada sin pagar el precio y en ocasiones son necesarias ciertas personas para que sean nuestros maestros.

¡Sígueme en Pinterest para más ideas!

Quisiera decir que lo que aprendí de mis relaciones fue algo sencillo, pero me tomaron años en llegar a saber lo que me hacía bien y lo que no, lo que merecía y lo que valía. Hay 10 cosas que agradezco haber aprendido, porque sin ellas no hubiera entendido que lo más importante es cuidar mi estabilidad emocional que va por sobre todas las cosas como persona.

  1. Independencia. Somos capaces de vivir por nuestra cuenta, no es necesaria la aprobación constante ni los recursos que alguien más nos pueda dar para sentirnos seguros y confiados, porque siempre que tengamos el intelecto y la capacidad nada es imposible. Podemos recibir ayuda y apoyo mas no esperemos que nos resuelvan la vida nunca porque un día seremos sólo nosotros contra el mundo y más nos vale que sepamos qué hacer.
  2. Aceptar errores. No, no siempre vamos a tener la razón y, adivina qué, está bien. Todos nos equivocamos y eso no define nuestro valor en una relación. Ser humildes y aceptar nuestros errores muestra el nivel de madurez que tenemos frente a cualquier circunstancia.
  3. Estar sola. No siempre vamos a estar acompañados y aprender a disfrutar nuestra soledad es indispensable para tener una relación sana, sobre todo con uno mismo.
  4. Tomar decisiones. Debemos entender que toda decisión que tomemos trae consecuencias, no dejemos en manos de alguien más el rumbo de nuestra vida. ¡A nadie! Que nadie tome ninguna decisión por ti, no le des ese poder.
  5. Respetarme. Porque cuando uno está enamorado se le olvida hasta el respeto propio. Respetar tus gustos, tu cuerpo, tus valores. Ser fiel a tus creencias y tus tradiciones, defender lo que eres y saber decir que no.
  6. Disfrutar como si fuera el último día. Si algo aprendí es que nada dura para siempre, aunque sea lo que más deseamos. Disfrutemos cada salida, cada risa, cada abrazo, cada beso, como si fuera lo último que fuéramos a vivir, uno nunca sabe lo que pueda pasar el día de mañana.
  7. Perdonar. Se dice fácil pero sé que no todo es sencillo de perdonar, sin embargo, créeme que la vida es más ligera si no tenemos rencores ni vacíos en el corazón. Sé que hay cosas que pensamos imperdonables pero nada es imposible, es algo que nos da bienestar a nosotros y eso es lo más importante, lo único importante.
  8. Tener voz. Que tus opiniones, tus alegrías y tus enojos se escuchen fuerte y claro. No estás aquí para callarte nada, ten voz suficiente para decir lo que te gusta y lo que no, para agradecer y para reclamar cuando sea necesario. No te calles.
  9. Dejar ir. Alguien me dijo que no puedes recibir bendiciones si tienes las manos cerradas. Dejar ir es entender que algo ya no es tuyo y que estuvo contigo el tiempo que debía estar, ya no. En el momento en que entiendes que ya no es parte de ti un mundo de nuevas experiencias se abre frente a tus ojos.
  10. Agradecer. No decir gracias sólo porque sí, sino agradecer desde el fondo del alma todo lo que fue, lo que aprendiste, lo que creciste y todo aquello que fue hermoso en su momento. Agradece que te hicieron feliz, que te dieron la oportunidad de conocer lo que realmente vales y sobre todo agradece que no aceptarás menos de lo que mereces la próxima vez.

Mely Garcia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.